
Fotografo en Minigolf Zaragoza.
La boda de Nuria y Adrián en Minigolf Zaragoza fue una de esas celebraciones que te recuerdan por qué amo tanto este trabajo.
Desde el primer momento supe que sería una boda diferente, informal y llena de personalidad, y no me equivoqué. Ambos querían una celebración acogedora, divertida y muy de ellos, y lograron crear un ambiente donde cada detalle hablaba de su historia y de las personas que los rodean.
Ceremonia
La ceremonia fue, sin duda, uno de los momentos más emocionantes del día. Rodeados de familiares y amigos, Nuria y Adrián vivieron un intercambio de votos lleno de sensibilidad, en el que no faltaron las sorpresas.
Tanto los novios como sus seres queridos prepararon palabras y gestos inesperados que arrancaron lágrimas, sonrisas y abrazos espontáneos. Fotografiar esas reacciones auténticas fue un regalo.
Adrián, gran fan de los Pokémon, y todo lo relacionado con el mundo friki. Sus amigos le dedicaron menciones tan ingeniosas como divertidas, creando momentos que no solo hicieron reír a todos, sino que también dejaron fotos maravillosas llenas de complicidad y buen humor.
Cóctel y Banquete
El cóctel fue una experiencia distinta: mientras los invitados disfrutaban del catering, también jugaban al golf entre canapé y canapé. Esa mezcla relajada y alegre convirtió cada rincón en una oportunidad fotográfica, con grupos riendo, compitiendo o simplemente pasándolo en grande.
Fiesta
Y, por si fuera poco, la parte final de la boda fue pura locura; con mesa de chupitos, bingo, juegos de manualidades y pruebas pensadas por los propios novios para sorprender a todos. La energía era contagiosa y cada actividad sumaba nuevas risas y escenas espontáneas que capturar.
Conclusiones
Sin duda, la boda de Nuria y Adrián fue un día inolvidable, auténtico y lleno de magia. Una celebración que demuestra que las bodas diferentes también pueden ser profundamente emotivas.
Fotografo en Minigolf Zaragoza
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Victor Magallón
Qué reportaje tan natural y emotivo. Se nota que la pareja está súper cómoda contigo y eso hace que las fotos transmitan muchísimo, sobre todo en los momentos más espontáneos con familiares y amigos. Me han gustado especialmente los encuadres y cómo captas los detalles sin que se sientan “forzados”.
Además, el ritmo del reportaje está muy bien contado: desde los preparativos hasta la celebración, con una continuidad que hace que revivas el día. Enhorabuena por el trabajazo y por compartirlo, inspira mucho a quienes buscan un estilo auténtico y cercano.