
Fotografo de bodas en Montalban Teruel
La boda de Laura y Fran en Montalbán, Teruel, fue una de esas celebraciones que combinan tradición, emoción y diversión de una manera muy especial. Como fotógrafo de bodas, siempre disfruto descubriendo las costumbres de cada lugar, y esta boda estuvo repleta de momentos únicos que hicieron del día una experiencia inolvidable.
EL ENCUENTRO
La jornada comenzó con una de las tradiciones más bonitas del pueblo. Fran acudió andando hasta la casa de Laura acompañado de la madrina, familiares y amigos. La expectación crecía a cada paso, ya que todos esperaban el emocionante momento del encuentro. La noche anterior, familiares y amigos de la novia habían preparado un precioso arco de flores en la puerta de su casa, una tradición local que aporta aún más encanto a este instante tan esperado.
Cuando Fran llegó para recibir a Laura, la emoción fue palpable. Las miradas, las sonrisas y los gestos de complicidad hicieron que aquel encuentro se convirtiera en uno de los momentos más especiales del día. Junto a mi segundo fotógrafo, tuvimos la oportunidad de documentar cada detalle y cada reacción desde diferentes perspectivas, captando toda la magia de ese instante.
CEREMONIA
Tras el encuentro, los novios caminaron juntos hasta la iglesia de Montalbán, acompañados por familiares y amigos. Allí tuvo lugar una ceremonia muy emotiva, marcada por las palabras de personas importantes para ellos. Los discursos estuvieron llenos de cariño, recuerdos y alguna que otra lágrima de felicidad.
Al finalizar la ceremonia llegó uno momento verdaderamente divertido. En Montalbán existe la tradición de lanzar grandes peladillas a los recién casados al salir de la iglesia. Laura y Fran, perfectamente preparados para la ocasión, aparecieron protegidos bajo una enorme sombrilla. Entre las risas de los invitados y la lluvia de peladillas, pude capturar algunas fotografías realmente originales y llenas de humor.
La sorpresa continuó en la bajada de la iglesia, donde un grupo de amigos moteros recibió a los novios haciendo rugir sus motocicletas, creando una bienvenida espectacular y muy emocionante.
Antes de continuar la celebración, nos desplazamos hasta el cercano pueblo de Peñarroyas para realizar su sesión de pareja.
BANQUETE
Después del reportaje llegamos a la Casa Rural El Plano, donde tuvieron lugar el cóctel, el banquete y la fiesta. Todo organizado por el magnifico catering de Jose Fernandez.
Entre las numerosas sorpresas destacó una divertida prueba organizada por los amigos de los novios, que improvisaron una peculiar carrera de karts en una pista instalada en una cancha de baloncesto.
BAILE
La jornada terminó con un precioso baile nupcial y una gran fiesta al aire libre, rodeados de familiares y amigos que disfrutaron cada minuto. Una boda llena de tradición, alegría y momentos auténticos que fue un auténtico privilegio fotografiar.
Fotografo de bodas en Montalban Teruel




















Víctor Magallón
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